Este es un tema que siempre me ha dado que pensar y que no tengo claro. Pienso que es un arma de doble filo, pues por una parte nos puede ahorrar un tiempo precioso y aclarar sin temor a malentendidos las dudas de los alumnos y, por otra, limita su tiempo de exposición a la L2 -factor que considero determinante en el aprendizaje de lenguas- y además corremos el riesgo de que nos consideren una especie de diccionario parlante...
Pongamos que en una clase de principiantes totales aparece la palabra "perro"; siempre podremos decir que es un animal doméstico, considerado por muchos el mejor amigo del hombre, etc -personalmente no me va lo de caminar a cuatro patas y empezar a ladrar, aunque he oído propuestas parecidas en algunos seminarios-, pero, ¿si la palabra es "armonía" o "satisfacción" o cualquier otro sustantivo abstracto?
El sentido común me dice que es una ventaja conocer el idioma materno de los alumnos y poder contrastar y saber dónde hacer hincapié, pero también que hay que restringir su uso al mínimo posible.
¿Cómo veis el tema los que dais clases a alumnos de diversas nacionalidades y el español es la lengua vehicular?
¿Cuál es la opinión de los estudiantes?
Etiquetas: L1, L2, lengua vehicular
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