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Janete M. C. Silva
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Página de Janete M. C. Silva

Información de perfil

NOMBRE y APELLIDO(S)
Janete M. C. Silva
Lugar de nacimiento
Uberlandia
Lugar de residencia
Uberlândia
País de residencia
Brasil
Twitter (incluir dirección completa: http://twitter.com/...)
http://https://twitter.com/esfespanol
Facebook (incluir dirección completa: http://facebook.com/...)
http://https://www.facebook.com/JaneteMCSilva
LinkedIn (incluir dirección completa: http://Linkedin.com/...)
http://www.linkedin.com/profile/guided?goback=%2Enpv_87775252_*1_*1...
Blog
http://entrelagrimasysombras.blogspot.com.br/
Página web
http://www.espanolsinfronteras.com
Centro de trabajo
Aulas particulares de español
Sobre mí
Me llamo Janete y soy brasileña, trabajo con el español desde hace siete años. Tras buscar en Internet materiales didácticos relacionados con el idioma español, percibí en aquella época que los podría encontrar pero en diferentes páginas, por ello he empezado un proyecto en la red para compartir con profesores y alumnos todos los archivos que haya podido encontrar...

Además ahora también trabajo dando clases de español a
través de Internet.

CORAZON SALVAJE - Primer capítulo

LA TORMENTA DE octubre ruge sobre el inquieto Mar de las Antillas... Es de noche, y las ráfagas de un viento huracanado hacen estrellarse contra los acantilados de rocas las olas gigantescas, que caen luego, en hirviente manto de espuma, bajo el azote de la lluvia.;. Negro está el cielo; y la tierra, como sobrecogida. Es la costa brava que se abre, primero en pequeñas ensenadas, en playones estrechos, y luego, unos pocos metros más allá, se convierte en selva espesa... Tierra antillana sobre la que ondea la bandera de Francia...
Un barco entra en el puerto de Saint-Pierre, a despecho de los elementos desencadenados... y uniéndose al concierto del viento y"de las olas, la salva de honor de veintiún cañonazos le saluda desde el fuerte de San Honorato...
AI mismo tiempo que la fragata, que ya se acoge a la rada de Saint-Pierre, un pequeño bote desvencijado ha ganado mila¬grosamente la arena de una diminuta playa próxima a la ciu¬dad, y su único tripulante salta, metiéndose en el agua hasta la cintura, para arrastrar el frágil cayuco, librándolo de la furia renovada de los elementos...
La luz vivísima de un rayo ha iluminado de pies a cabeza al audaz marinero, que en noche tal arriba a la ensenada. Es fuerte y ágil; con flexible soltura de felino da unos pasos alejándose del mar, para erguirse después, como calculando-el peligro del lugar en que dejó su bote. Tiene la piel tostada por ta intemperie; ancho y fuerte el cuello; los hombros, cuadrados;
las caderas, estrechas; las manos, callosas, y los pies descalzos, que parecen aferrarse como zarpas a la tierra que pisan.. .Puede tener apenas unos doce años...
El ominoso estampido de un trueno agitabas sombras noc¬turnas. .. El muchacho, dominando su primer movimiento de, temor instintivo, mira de frente al firmamento oscuro, donde marcan los rayos los latigazos de su vivida luz, y exclama:
—¡Santa Bárbaral
Por un momento parece vacilar, mas no es por temor. La horrible noche no le produce espanto... Sólo calcula, con mirada certera, qué camino debe seguir para llegar más pronto a la ciudad cercana, cuyas luces se apiñan alrededor de la bahía.

Palpa el pequeño sobre que como un tesoro lleva entre sus ropas mojadas, mira de nuevo al bote que dejara sobre la arena y echa a andar con paso silencioso y rápido...
—Si no se da usted prisa, llegaremos tarde a la fiesta del Gobernador, amigo D'Autremont.
—¿Prisa? Nunca me di prisa por nada ni por nadie, amigo Noel; sin contar con que llueve a cántaros. Pocos serán los in¬vitados que no se retrasen esta noche, y además, el Mariscal Pont-mercy llega en esa fragata que vio usted entrar hace veinte mi¬nutos escasos. El es el invitado de honor...
—No más que usted, amigo mío. La fiesta es en honor de ambos, y el coche está aguardando desde hace mucho rato. •
—Está bien, amigo Noel... Vamos, pues... Francisco. D'Autremont se ha puesto de pie con ademán de elegante fastidio... Ha dado unos pasos a través de la lujosa estancia, y se detiene en medio del vestíbulo, con gesto de extrañeza al oir los fuertes aldabonazos que repentinamente cubren el lugar con sus ecos... Disgustado, interpela altanero a su criado:
—¿Quién llama de ese modo, Bautista?
—Iba a verlo en este momento, señor —responde el criado—. No sé quién pueda ser el atrevido...
—Pues ponlo en su lugar —ordena, tajante, D'Autremont. Una ráfaga dé. viento y lluvia hace irrupción, silbando, en el elegante vestíbulo; y airado, D'Autremont grita:
—¡Cierra esa puerta, estúpido!
Antes que el criado logre cerrarla, el importuno visitante ha penetrado de un salto; los revueltos cabellos mojados sobre la frente, el cuerpo semidesnudo chorreando agua sobre las al¬fombras... tan sorprendentemente atrevido y audaz, que Fran¬cisco D'Autremont y Pedro Noel retroceden al verle, apagada la indignación por la sorpresa...
—¡Caramba! —exclama Noel.
—¿Pero qué es esto? —indaga D'Autremont.
—Busco al señor Francisco D'Autremont... —explica el muchacho con decisión.
—Debe ser un loco, señor... —interviene el criado—. ¡Voy a...! . , -
—¡Ahora, déjalo en paz! —ataja imperativo D'Autremont.
—¿Es usted don Francisco D'Autremont? —inquiere el mu¬chacho—. ¿Es usted, señor?
—Si, soy yo... Pero tú, ¿quién eres? ¿Y qué diablos te pasa para atreverte a llegar a mi casa de esta manera?
—Mi nombre es Juan. Vengo desde el Cabo del Diablo para traerle esta carta. El señor Bertolozi se está muriendo y dijo que tenía usted que llegar antes de que él acabara. Si es usted de veras el señor D'Autremont, venga conmigo... Traje mi bote para llevarlo... ¿Vamos...?
El muchacho ha dado un paso hacia la puerta, pero se de¬tiene observando el rostro de Francisco D'Autremónt, que le mira estupefacto, en la mano el mojado sobre de la carta que acaba de entregarle.. .Es un hombre alto y distinguido, que viste con extraordinaria elegancia... A su lado" Pedro Noel, su amigo y notario; rechoncho y bondadoso, mueve la cabeza como si no pudiese dar crédito a lo que está viendo y escuchando, y con. sorpresa y disgusto a la vez, pregunta: '
—¿Llevar al señor D'Autremont en tu bote?
—¡Cuando digo yo que es un loco...! Lo mejor será llamar para que vengan a llevárselo... —insiste el criado.
—¡Quieto! —ordena D'Autremont. Luego, como recordando, murmura—: Bertolozi... Bertolozi...
—Dijo que fuera usted en seguida, que él, por desgracia, no podía esperar demasiado. Si .salimos ahora mismo, al ama¬necer estaremos allá.
—Bertolozi se está muriendo..: — susurra D'Autremont.
—Eso aseguró el curandero... Que no llegará a mañana..;
Y le dejó un remedio, pero él no se lo quiso tomar y me mandó con esta carta... Dijo que usted tenía que ir allá...
—Pues está completamente equivocado. No conozco a ningún Bertolozi... —exclama D'Autremont, ceñudo.
—¡No es posible, señor! Si es usted don Francisco D'Autremont...
—¡No conozco a ningún Bertolozi! —recalca éste. Se vuelve hacia su amigo y le invita—: ¿Vamos, Noel?
—¡Pero, señor.. .1 —se lamenta el muchacho, Ha salido seguido del notario, sin volverse a mirar al muchacho, y salta ;el cochero del pescante para abrirle la puerta del carruaje. Por un instante contempla la mojada carta, la hunde luego en su bolsillo, y entrando al coche ordena con voz fuerte:
—Al palacio del Gobernador. ¡Pronto!
El muchacho se acerca, gritando implorante:
—¡Señor... señor... señor...!
Todo es inútil. El coche se ha alejado; el muchacho vacila un instante, y luego echa a andar bajo la lluvia que azota la calle...
Pedro Noel, el notario de la familia'D'Autremont, con las gruesas manos apoyadas sobre la empuñadura'de plata de su bastón, mira de reojo al hombre que va a su lado. A pesar de la brusca respuesta dada al muchacho, a pesar de su gesto glacial, Francisco D'Autremont parece hondamente conmovido, profundamente preocupado. Tiene los labios apretados y las mejillas pálidas... Las inquietas manos cambian a cada instante de posición y con frecuencia palpan el húmedo sobre guardado en su bolsillo... Al fin, el notario, tras mirar y remirar, arriesga una palabra:
—¿No va usted a leer esa carta? Puede tratarse de .algo realmente Importante. Cuando se obliga a un niño a venir desde el Cabo del Diablo hasta la ciudad, para traerla en una noche como ésta... será porque ese Bertolozi, a quien usted no conoce, tiene absoluta necesidad de decirle algo... —Baja la voz y, en tono insinuante, explica—: Bertolozi-.. A mí ese nombre me suena...
—¿Cómo...?
—De momento no pude recordarlo, mas ahora voy haciendo memoria... Andrés Bertolozi llegó a la Martinica hará unos quince años. Pertenecía a una de las más distinguidas familias de Nápoles... Trajo dinero para comprar una hacienda, y adquirió una bien extensa al Sudeste de la isla, con grandes plan¬taciones de café, tabaco y cacao. Pronto se convirtió en un -hombre opulento, alegre y liberal, franco y expresivo, como la mayor parte de los italianos, y trajo consigo a su esposa: una bellísima muchacha de laque estaba locamente enamorado...
—¡Basta! —le ataja, airado, D'Autremont.
—Perdón... No creí importunarle. Me sorprende que no recuerde a Bertolozi. Usted estaba en Saint-Pierre cuando los días de su desgracia..."
—¿A qué llama usted su desgracia?
—El principio de su desgracia fue la fuga de su esposa...
—¿Qué trata de insinuar?
—No insinúo, amigo D'Autremont... recuerdo. Bertolozi juró públicamente matar al hombre que se la había llevado, pero el nombre de aquél quedó en el misterio. Ella desapareció para siempre y Bertolozi se dio a todos los vicios: bebía, jugaba, buscaba la compañía de las peores mujerzuelas del puerto... Al fin perdió la finca y, totalmente arruinado, desapareció él también. Pero recordando, recordando, me viene a la memoria algo que me dijo un amigo...
El coche se ha detenido frente a la puerta de la casa del Gobernador, mas Francisco D'Autremont no se mueve... Ten¬so, crispado, vuelto hacia el notario, parece esperar sus ultimas palabras, que Pedro Noel pronuncia como a desgana, con una sutil insinuación resbalando de cada frase:
—Parece ser que el último pedazo de tierra que le quedaba era esa desnuda roca del Cabo del Diablo. Sobre ella, por sus propias manos, fabricó una cabaña, y allí es donde seguramente agoniza y desde donde le ha mandado llamar. ¿No le parece?
—Tiene usted la buena memoria más abominable que conocí jamás.
—¡Por Dios, amigo D'Autremont, es mi oficio...! Son tantas las historias que se escuchan cuando se manejan papeles de familia, que con frecuencia son el reflejo de dramas de alcoba. Por lo demás, Bertolozi fue un hombre interesante... Sus asun¬tos dieron mucho que hablar, y su desgracia...
—No me interesa su desgracia. ¡Nunca fui su amigo!
—A veces, con ser enemigo basta para interesarse.
—¿Qué quiere decirme. Noel?
—¿Me autoriza para que hable francamente?
—¿Acaso no estoy pidiéndole que lo haga?
—Pues bien..; creo que debería usted leer esa carta, e ir a ver a su enemigo Bertolozi, al Cabo del Diablo... -"
Francisco D'Autremont, nervioso, ;ha oído las palabras del notario, y con gesto de rabia estruja en su bolsillo aquella carta que el muchacho le entregara momentos antes. Luego sonríe, tratando de vestir de ironía la'inquietud que apenas puede ya disimular: -
—¿No tenía tanto empeño en que llegásemos temprano a la fiesta del Gobernador?
—Hasta hace media hora era lo más importante que tenía usted que hacer.
—Y ahora, ¿qué? ¿Le parece más importante que el Go¬bernador y su fiesta, recoger el último aliento de ese vicioso, de ese borracho, de ese desdichado caído en todos los vicios, sólo porque una mujer le ha engañado?
—Era su esposa y él la amaba —responde Noel con suavidad—. Lo cubrió de vergüenza y él no logró jamás encontrarse con el agresor. .
—¡No lo encontró porque no quiso buscarlo! —salta D'Autremont, con ira concentrada.
—Tal vez el otro supo ocultarse bien...
—¿Piensa usted que era un cobarde?
—No, claro que no puedo pensarlo. Sin duda, era capaz de afrontarlo todo todo, menos el escándalo. Por lo demás, tenía obligaciones graves, y Gina Bertolozi no lo ignoraba. Era casado... su esposa estaba a punto de darle un hijo... Yo no culpo a ese hombre, amigo D'Autremont... Son pecados de hombre... Más grave me parece no acudir a la llamada de un . moribundo...
—¡Basta, Noel! Iré allá.
—¡Por finí Perdóneme por haber insistido tanto. Le conozco un poco, amigo D'Autremont, y sé que hay cosas que no se las perdonaría usted jamás.
—Entonces, ¿quiere usted presentar mis excusas al Gober¬nador?
—Con verdadero gusto, amigo mío.
—Pues vaya. —De pronto D'Autremont exclama—: ¡Un mo¬mento, ..!
—No es preciso que me recomiende la discreción más ab¬soluta —aclara Noel, comprensivo—. Es... mi oficio, amigo D'Autremont.

Brevemente el capítulo 02

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El blog de Janete M. C. Silva

Qués es poesía?

Publicado el noviembre 5, 2007 a las 12:37am 1 Comentario

¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul,

¿Qué es poesía?, ¿y tú me lo preguntas?

Poesía... eres tú.

Gustavo Adolfo Bécquer

La voz poesía procede del griego poiesis y del latín poésis, que en su definición contiene las…

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¿Español o Castellano?

Publicado el septiembre 23, 2007 a las 9:09pm 1 Comentario

Esta lengua también se llama castellano...por ser el nombre de la comunidad lingüística que habló esta modalidad románica en tiempos medievales: Castilla. Existe alguna polémica en torno a la denominación del idioma; el término español es relativamente reciente y no es admitido por los muchos hablantes bilingües del Estado Español, pues entienden que español incluye los términos valenciano, gallego, catalán y vasco, idiomas a su vez de…

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Bienvenido al Español Sin Fronteras – El arte y la cultura al alcance de tus manos.

Publicado el septiembre 23, 2007 a las 3:37pm 0 Comentarios

La página web Español Sin Fronteras, ha nacido del profundo deseo de compartir con profesores y alumnos todo lo relacionado al arte y a la cultura española.

Y…

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Comentario (10 comentarios)

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A las 5:22pm del diciembre 21, 2008, silva2 dijo...
hola Janete, Gracas por la respuesta tuya la seca de la informacion de la clase que tu tiene de español rn la Univesidad de Sao Paulo, yo gostaria de recebe ma informacion.
A las 11:23am del diciembre 9, 2008, Silvia Ros R. dijo...
en la CT hay un grupo dirigido a profesores de español en Brasil que te puede interesar. Si quieres unirte a él haz clic aquí.
A las 3:19pm del enero 28, 2008, Sara dijo...
Hola janete, no te preocupes, te lo dice una despistada nata !
Un beso,
Sara
A las 11:03pm del enero 26, 2008, mustapha oussi dijo...
hola janete . cuando enseñamos una lengua todos los matriales son adecuados para ello .Asi no podemos exluir el cine .En mi caso ,frecuentemente uso las peliculas para vehicular un tema .de esa manera estimulo mas a mis alumnos y gano mas tiempo durante la comprension y la explicacion porque con la imagen los alumnos captan mejor que con un texto.Pero ojo hay que evitar siempre escenas que pueden abrir un debate lejos de lo que queremos enseñar .Adelante con tu proyecto y mucho animo.
A las 5:49pm del octubre 11, 2007, Alan Valadares dijo...
Hola! estoy bien.y usted?
Muchas Gracias Chica!!
A las 10:09am del septiembre 29, 2007, lola torres dijo...
¡Muchas gracias por tu explicación, Janete! Ya contaré yo qué tal me va si decido meterme en eso de las clases de español por internet.
¡Un saludo!
A las 11:19pm del septiembre 25, 2007, silva2 dijo...
hola! Janete
yo estoy estudiando en el curso de Letras com lececiatura en Lenguas española, pues me gustaria mucho de comunicar.
A las 10:36am del septiembre 25, 2007, lola torres dijo...
Hola Janete,
bienvenida. Dices que has empezado a dar clases de español a travñes de internet. Estoy muy interesada en el tema y me gustaría que contaras más detalles: dónde, cómo, si te gusta...¡Muchas gracias!
Un saludo.
A las 8:25pm del septiembre 23, 2007, mustapha oussi dijo...
hola muy encantado de conocerle .le doy la gracias por su sitio web que encuentro muy interesante sobre todo para nuestros alumnos y estudiantes que se encuentran despistados a la hora de querer hacer un deber o preparar un trabajo .Es un sitio que aprovecharia yo mismo para renovar mis conocimientos sobre la lengua y cultura española aunque le estaba enseñando desde hace 21 años, pero siempre hay que renovar sus conocimientos que deben estar al dia. Enhorabuena
A las 3:57pm del septiembre 23, 2007, Leonor Quintana dijo...
Bienvenida, Janete y enhorabuena por tu sitio!
Ya lo había visitado y está recogido en la sección de Recursos para la clase de Todoele.
Me alegra verte por aquí!
 
 
 

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