Red social de profesores de ELE
Interesantísmo artículo escrito por Ignacio Bosque y suscrito por 26 académicos en el que se defiende que, si bien existen usos verbales sexistas, las recomendaciones de las guías de lenguaje no sexista publicadas en los últimos años difunden usos ajenos a las prácticas de los hablantes.
También conculcan normas gramaticales, anulan distinciones necesarias y obvian la realidad de que no hay discriminación en la falta de correspondencia entre género y sexo.
Comentario por Carmen Polo Malo el marzo 5, 2012 a las 8:53am Lo leí ayer y estuve a punto de colgarlo en la CT... pero el sol me arrancó de la mesa y me fui al monte. Por la noche después de la ruta ya no pude hacer más que dormir. ;-)
No sé si conoces los artículos de Pérez Reverte sobre algunas de las propuestas de las guías. Este hombre es un poco radical a veces, pero tiene razón en mucho de lo que dice. Javier Marías le sigue pero de forma más diplomática.
Creo que son ganas de complicarlo todo un poco más, además de alargar las frases indefinidamente con tanto masculino y su femenino.
Comentario por Anuska el marzo 6, 2012 a las 6:55am Pues yo considero que, en la medida de lo posible, hay que eliminar de la lengua cualquier tipo de discriminación ya sea por sexo, raza o etnia. Como mujer me molesta cuando se hace referencia a "el ministro", "el presidente" y ésta es mujer. No hay que exagerar pero hay que poner las cosas en su sitio.
Anouska, eso sería confundir no ya el género de las palabras sino el sexo de las personas y, por tanto, mucho más grave... ;-)
Si yo fuera presidenta -hoy por hoy- no me importaría tanto que se refirieran a mí como la presidente, aunque me parece lógico que se haya ido consolidando el femenino específico.
Sería una tarea ardua intentar determinar si la lengua crea o refleja la realidad. Pienso que sucede más bien lo segundo y que por eso -a día de hoy- la RAE aconseja utilizar la médica para referirnos a una mujer que es profesional de la Medicina pero la piloto para otra que pilota aviones...
En cambio sí me molestaría -como hablante de español- que pretendieran que hablásemos de los hablantes y las *hablantas de español... (Y no es un ejemplo extremo, que ya hubo quien hablaba de los miembros y las *miembras y quien saludó en un mítin político a los jóvenes y las *jóvenas!)
En mi opinión, se trata de un feminismo mal entendido y cerril.
¿No os resultaría pesado tener que leer, por ejemplo, los miembros y las miembros de la CT que sean profesores y profesoras de ELE y tengan alumnos y alumnas que sean candidatos y candidatas a los DELE, bla, bla, bla...?
Porque luego, además, podríamos ponernos a discutir por el orden... Uf!
A eso me refería exactamente, Leonor. Si de lo que se trata es de hacer más fácil la comunicación,no se consigue, precisamente, desdoblando cada palabra en su masculino y femenino correspondiente.
Comentario por Anuska el marzo 6, 2012 a las 5:04pm Estamos de acuerdo. Podríamos considerar que el género neutro en español es el masculino. De todos modos, pienso que es importante usar el femenino cuando es necesario y que éste no se anule por un "pseudoneutro". Así diremos "la abogada", "la ministra", "la presidenta" en femenino.
Comentario por Cecilia Montero Mórtola el marzo 9, 2012 a las 6:29pm En Argentina se dice mucho : la médica, la arquitecta, la ingeniera, a veces alguien dice : la médico, etc.
En España en el lenguaje cotidiano : el profe-la profa
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Gracias por haber puesto este artículo.
Lo cierto es que se va cambiando el género de las palabras gracias a que las relaciones de "género" también se transforman, no "degeneran" aunque para algunos sea o resulte sí.
Lo que sí degeneraba, sin duda, era la exclusión pronunciada y rígida, esa de antaño, de la presencia femenina, además de la autónoma de los dibujos de ella más que sólo patriarcales cuando asomaba su prsencia en un mundo a los topes masculinizado.
La inclusión, cada vez más pronunciada del dibujo femenino propio hace que se generen nuevos términos cada vez más y cambios. A menudo estos cambios pueden gustarnos o no, más allá de eso, en ellos y, por ellos se re -generan cíclicamente antiguos debates iniciales sobre lo correcto o incorrecto de los usos, morfología, etc. de los términos. Tomar en cuenta la perspectiva histórica de esos debates frente a los cambios de este estilo también nos puede clarificar mucho de lo que a lo largo de los comentarios figura sobre cada término.
Por lo pronto, vuelvo a agradecer el artículo, porque además agrupa información muy valiosa para un sin fin de tareas.
un saludo
Cecilia
Comentario por Cecilia Montero Mórtola el marzo 10, 2012 a las 8:46am Agrego al comentario anterior este art. también de EL PAis que nos explica ampliamente la entramada y compleja relación, mucha veces confunidas, entre vida y gramática http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/04/actualidad/1330896843_...
C
Cecilia, gracias por el enlace!
Para quienes estén interesados por el tema dejo otro a un artículo, publicado el 8 de marzo de 2012 y que me ha gustado especialmente pues hace referencias a lo que sucede en otras lenguas:
Comentario por Cecilia Montero Mórtola el marzo 10, 2012 a las 12:24pm Gracias a tí porque en antropología el comparativismo siempre es fuente de reflexión, aunque para muchos sólo sea de exclusión. En la ciencia se hace fundamental para describir la riqueza de la diferencia. En este caso, d egénero mucho más.
Antes hablaba de la lengua como un espejo brillante, como metáfora del reflejo de la vida social..y ahora, después de la lectura de tu art. viendo como se relaiza la compración con otras lenguas ..pienso que es sólo una parte, un recurso, pero el total y acabado no. Incluso puede empañarse, destruirse si se hace viejo, no refeljar bien, etc.
El hecho es que la división sexual del trabajo es transversal a las sociedades por el dimorfismo sexual y ya a partir d eahí..pasan muchs cosas a todos los niveles.
Eso es y no es positivo. No es plano. Depende de la lectura que le demos a la diferencia que no sólo es biológica, gramatical, social, etc.. son todas...y más.
Algunos idiomas, como el quechua, las relaciones de parentesco cambian su nombre si el o la hablante son mujeres u hombres. Lo interesante además, resulta que en al primera infancia hasta casi los dos años no hay ni ropas ni nombres definitivos...
En algunas lenguas amazónicas conviven dos idiomas, el de las mujeres y elde los hombres. En un programa que trabajaba, en Iquitos, se optó por enseñar y redactar un texto de primera ys egund alengua Cocama-cocamilla con este rasgo. http://es.wikipedia.org/wiki/Lenguas_del_Per%C3%BA
Lamentablemente, algunas visiones muy etnocéntricas hablan de "evolucionismo" en lugar de comparativismo. Lo hacen tomando estas difrencias para marcar una supuesta superioridad civilizatoria, la cual está más cerca de la ignorancia, el análisis sesgado, y de esos de la parte por el todo que otra cosa, muy limitados siempre.
En general, la influencia de las escuelas "culturalistas" le han dado un lugar demasiado abarcativo al estudio d elas lenguas como su interpretación para describir uan sociedad en la mitad del siglo XX y abandonaron otros. Cometieron un reduccionismo binario para su interpretación, sin quererlo por supuesto, como dice Popper..Khun..los paradigmas van cambiando..porque obviamente el hablar es rasgo de especie, no obstante, la vida social también lo incluye al lenguaje y no al revés..pero e stos son debates d el huevo o al gallina ..lo que quiero e smostrar que hay mucho m´s que una(s) gramática(s) y que ésta tampoco s ela puede desbancar.
El estudio del género no puede ser dictómico gramática y vida social, que se a dificil es otra cosa, sino podemos caer como se ejemplifica en el art. del País que sabiamente advierte ..los filipinos nos son pasivos porque empleen pasivas...me encnató eso!
un saludo
C
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